Edición DigitalEditorialOpinión

El Fracaso Estructural del régimen Chavomadurista

En los regímenes de corte socialista comunistas históricamente existe un patrón sistémico de erosión institucional. La premisa de que el Estado puede sustituir la complejidad del mercado y la voluntad individual por una dirección omnipotente ha demostrado ser, invariablemente, la construcción de un colapso anunciado. Un ejemplo fehaciente es el régimen imperante en Venezuela donde prevalece la falta de libertades y persecución, no existe la libertad de expresión, prensa libre ni elecciones reales. Disentir significa cárcel y torturas.

El origen de este fracaso radica en la abolición de la propiedad privada a través de las expropiaciones y acentuar la propiedad estatal sobre los medios de producción. Las consecuencias están a la vista, al ignorar las fuerzas del mercado y la libertad individual desaparece el incentivo del beneficio, la innovación se asfixia y la productividad se desploma, los ejemplos huelgan, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte y lamentablemente Venezuela. En esos países la incapacidad de equilibrar la oferta y la demanda ha generado desabastecimiento de bienes básicos, creer que el control de cambio y el control de precios puede frenar la inflación ha sido un error fatal. Por el contrario, ante la falta de mecanismos de mercado surge el mercado negro y el privilegio de los jerarcas del régimen venezolano.

En definitiva, los regímenes comunistas no han fallado por falta de voluntad política, sino por una inviabilidad estructural. La combinación de una economía centralizada, la anulación de incentivos y la clausura del espacio democrático crea un entorno donde la pobreza y la opresión son los únicos resultados posibles. Cualquier análisis nos obliga a reconocer que, sin libertad individual y mecanismos de mercado, la estabilidad es solo un espejismo sostenido por la fuerza.

Economista José Luis Alcocer

Exsecretario de organización de Sutiss

Deja una respuesta