ADONDE VAMOS

Sin haber realizado un curso de pitoniso, tengo mucho tiempo prediciendo la ruta cada vez más evidente que transita los Estados Unidos con relación a Venezuela, desde la llegada de Trump a la Casa Blanca existe un plan previamente elaborado con la mano de Marcos Rubio de dominación y sometimiento escalonado de países que resultan estratégicos para sus intereses, no es casualidad la publicación de un mapa por Trump donde aparecían arropados por la Bandera de los Estados Unidos Venezuela, Canadá y Groenlandia, cualquier consideración política o de seguridad queda desechada ante la realidad de la verdadera intención: Recursos. A nadie va a convencer los Estados Unidos que persigue la liberación o democracia de dichos países porque con la excepción de Venezuela, Canadá y Dinamarca son sólidos gobiernos, el primero una monarquía parlamentaria federal, la octava economía mundial y un amplio territorio para apenas cuarenta millones de habitantes, por su parte Groenlandia es una isla de dos millones y un poco más de kilómetros cuadrados, cuatro veces más grande que España y donde apenas viven poco más de 50 mil personas, con una densidad de cero habitante por kilómetro cuadrado, y es millonaria en recursos petroleros, gas y tierras raras, minerales críticos, metales preciosos y se encuentra en uno de los puntos más críticos de la geopolítica siendo un puente entre América del Norte, Europa y Rusia, siendo un punto esencial para monitorear y restringir el paso de la flota rusa hacia el Atlántico Norte y seria la via más corta para vuelos militares y de misiles entre Washington y Moscú. Las previsiones climáticas prevén que el derretimiento del ártico dentro de algún tiempo permitirá la conexión entre el Atlántico y Pacifico por el archipiélago Canadiense reduciendo los viajes por el Canal de Suez estando Groenlandia como una escala obligada en esa ruta. Pero concentrémonos en nuestro país, el plan de Rubio para el rescate de Venezuela se divide en tres fases bien definidas que se han resumido en Estabilización, Recuperación y Transición, para mi la más delicada es la última de ellas, porque la transición puede darse de diferentes formas y por los vientos que soplan estaremos en esa fase en una luna de miel, de hacerse realidad las promesas del sueldo mínimo más alto de Latinoamérica, la recuperación de la producción petrolera y una sana administración de los recursos. No tienen que contarnos cuentos ni trabajar nuestra imaginación, la Venezuela Saudita la vivimos y aun persisten recuerdos de dicha época de bonanza, cuando mi padre lo dejaba el transporte de la empresa se trasladaba en una camioneta del año y así llegaban decenas de obreros con vehículos de lujo a sus labores, las vacaciones eran en Miami, las islas del Caribe y casi todos los carajitos de la época habían ido a Disney. Un referendo consultivo y luego aprobatorio podría transfórmanos con el apoyo mayoritario de la gente, los que estamos en el país y los millones que están afuera en el Estado 51 de la Unión, sin remordimientos ni lamentaciones de soberanía, el plan orquestado están mostrando sus costuras, una guerra frontal en contra de los venezolanos en territorio estadounidense ha pasado en poco días a no representar ninguna amenaza, ya no se habla del Tren de Aragua al nivel de Isis o Hamas, no se incluyó a Venezuela en la lista de los 75 países que se les congelo la tramitación de visas, tampoco han aparecido más lanchas con drogas, ni han hecho falta un porta avión para destruirlas, es como matar zancudos con granadas. Hay mucha oscuridad en los métodos empleados, la administración Trump se cimienta en una aureola de invencibilidad que tiene sus goteras, se dice de decenas de bajas de parte de los marines en la operación del 3 de enero que se han mantenido en secreto y bien indemnizado a los familiares bajo un compromiso de confidencialidad. Como quiera que sea visto, hay un terreno propicio para de darse todos los proyectos anunciados tengamos una población obnubilada con una pasajera abundancia, indigestados de hartazgo después de años de privaciones y hasta hambruna, podrían conducir a caminos sin retorno. No comulgo con la letra de Ali Primera que afirma que el “Pueblo es sabio y paciente” siempre he creído como Borges que la democracia es un “abuso de la estadística” y siempre deciden la mayoría de los que menos saben. Por eso al carajo la soberanía si tenemos el plato lleno, dirá la gran mayoría y Bolívar será una página más en los libros de historia . Seguiremos conversando. Claudiozamora06@gmail.com

