SALARIO EN VENEZUELA, SAL Y AGUA

Para el Economista y dirigente laboral José Luis Alcocer, el salario mínimo en Venezuela se percibe más como una obstrucción que como un impulso para aumentar o mantener el poder adquisitivo,
Al respecto, el dirigente laboral establece un marco referencial al mencionar que, durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, el 4 de junio de 1974, se publica en la Gaceta Oficial Nro. 30415 el Decreto Ley Nro. 122, donde es fijado por primera vez en la historia de Venezuela el salario mínimo nacional. Indica en el artículo 1° que «se fija el salario mínimo nacional en 15 bolívares por jornada diaria de trabajo». Son 450 bolívares mensuales, a la tasa de cambio de ese año de Bs. 4,30 por dólar, lo cual nos da unos 104,65 dólares como el primer salario mínimo en Venezuela.
Añadió más adelante “Es importante destacar que la revolución del siglo XXI recibió el salario mínimo en 225.000 bolívares (376 dólares) mensuales; con un valor del dólar a 573, 9 bolívares por dólar.
Los 0,4 centavos de dólar mensuales del salario mínimo actual en Venezuela es el resultado de una política económica desastrosa”.
El Economista Alcocer es lapidario al afirmar “La transición de un salario de $376 a uno de céntimos, ($0,40) representa una destrucción del 99,8% del poder adquisitivo derivado de la pérdida de las funciones básicas del bolívar en cuanto a la reserva de valor y unidad de cuenta, además el régimen ha migrado hacia un modelo de ingresos con base a bonos discrecionales. De esta manera el salario base quedó como una figura simbólica sin incidencia en otros elementos salariales como las vacaciones, aguinaldos y prestaciones de antigüedad”.
LAS ESPERANZAS SE MANTIENEN.
El dirigente laboral formado al calor de los hornos de SIDOR manifestó:” Los pensionados, jubilados y trabajadores en general esperamos que ante un inminente cambio de gobierno se produzca también un cambio en el modelo económico que “enderece” la precaria situación del pueblo venezolano y entre otras medidas se elimine la impresión de dinero sin respaldo para frenar la inflación y al mismo tiempo se recuperen los puestos de trabajo. Por otra parte, establecer un mercado de divisas transparente que elimine las distorsiones en los precios y logre la principal fuente de ingresos de divisas a través de la inversión extranjera”.
Finalizó su exposición diciendo “Definitivamente el éxito no está en aumentar el salario, Maduro lo aumentó 35 veces entre el 2013 y el 2023. El éxito está en no aumentarlo y que el trabajador tenga un salario digno y justo con el que cubra sus necesidades elementales.
Los trabajadores venezolanos requerimos con urgencia se acelere el proceso de cambio. Liberación de los presos políticos, recuperación de los servicios públicos y del poder adquisitivo”.
