ARTESANOS s. XXI: TEJIDOS ANCESTRALES

Giancarla Brancaleoni
El pasado mes de diciembre del año 2025, en las instalaciones de la Galería de Arte Nacional se realizó desde el 4 hasta el 11, la VI Feria Nacional de Artesanía con la participación de más de 150 artesanos y artesanas de los 24 Estados del país, lo que denotó compromiso, desarrollo y promoción de las artes manuales y tradicionales propias de cada una de las regiones representadas, tejidos, cestería, muñequería, juguetería, instrumentos musicales, artes del fuego, artes plásticas, textiles, entre otros; dejando en alto el nombre de cada una de las manos que los elaboran.
En esta oportunidad, queremos elevar este trabajo poco valorado y muchas veces minimizado, ya que no lleva consigo una etiqueta de la marca tal o cual. Esto, es lamentable.
Resistencia cultural: hilando historias con materiales irremplazables
Las culturas ancestrales desde los orígenes de las migraciones y la evolución de la humanidad han tejido historias del tejido, claro por conocer falta mucho, escribir y tejer, principalmente acerca del origen del tejido como arte, el cómo, con qué y sobre todo, cuándo y quién. Estas son las interrogantes del oficio originario de tejer.
No es sino hasta que el ser humano sintió la necesidad de “dominar” las condiciones climáticas para proteger su vida, podemos considerar que nace el oficio de tejer, con diferencias, quizás muchas semejanzas entre una y otra cultura y como pilar fundamental de la cosmogonía autentica de las comunidades ancestrales del mundo. Si, del mundo, desde la perspectiva cultural que hoy sabemos existieron y aún existen.
En principio a mano con agujas improvisadas, de forma rudimentaria, probando técnicas, materiales y creando nuevas herramientas, para en ese crecimiento cognitivo e inventiva hecha tradición, tejer con rueca o huso, bastidor, telares verticales u horizontales.
Sin embargo, algo es cierto, desde el milenario Egipto, entrelazando a Mesopotamia, la lejana China, Japón, África y la puntada obligada Europa antigua, el tejido es una técnica importante, debido a que fue y es parte integral de los modos de vida que aún hoy persisten y resisten a través de la conservación de usos, materiales y técnicas. Historias tejidas y por tejer hoy reposan en museos, como parte de los registros de esa evolución del ser humano y de las civilizaciones que representan a lo largo de toda la historia desde el siglo III a.C. hasta nuestros días.
Claro está, la América precolombina no escapó de ese conocimiento y registros demuestras que existieron estas técnicas artesanales en las culturas, Azteca, Inca, Maya y en otras culturas originarias como los Bari, Chibchas, Wayuu, Ye´kuana, Yanomamis, entre otros. Para retomar rumbos varios en la América colonizada.
Sin embargo, en Venezuela, no cuenta con registros suficientes que daten desde cuándo se ejerce el oficio, aunque si se conservan registros de herramientas arcaicas y rudimentarias fabricadas con huesos de animales y otros materiales con los cuales se podía tejer.
Este arte como oficio comprende la preparación de las fibras vegetales, el lavado, secado para luego entrelazarlas y anudarlas, todo hecho a mano. Al arribo de los conquistadores llegaron los telares y la preparación de los hilos a partir de la lana de oveja siendo foco de desarrollo, los estados Lara, Falcón, Mérida, Trujillo, elaborando tapetes, prendas de vestir, calzados, chinchorros, redes de pesca, piezas ornamentales, etc.
En fin, tejer, utilizando fibras vegetales, animales o sintéticas, lo cierto es que la creación artesanal demuestra las excelentes habilidades, herencia y legado tradicional por lo que el nombre de Venezuela siempre estará en las grandes esferas artísticas del mundo. Honor a quien honor merece.
Para concluir, la VI Feria Nacional de Artesanías es y debe seguir siendo la vitrina más importante en la cual puedan los artesanos de todo el país demostrar su arte, su oficio y ese compromiso manifiesto y responsable de conservarlo para las generaciones futuras.
