Amnistía, convivencia y poder popular: caminos para sanar y avanzar como nación

Por Alfredo Gamuzza
Abogado. Representante del Movimiento Somos Venezuela en la Guayana Esequiba
La historia contemporánea de Venezuela ha estado marcada por profundas tensiones políticas, confrontaciones y heridas que, como sociedad, aún estamos llamados a sanar. En ese contexto, la reciente decisión anunciada por la Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, de impulsar una Ley de Amnistía General que abarque el periodo de violencia política desde 1999 hasta la actualidad, constituye un gesto político de alto valor institucional y humano.
No se trata de olvidar, ni mucho menos de renunciar a la justicia, sino de reparar, reconciliar y reconstruir la convivencia nacional, entendiendo que ningún proyecto de país puede consolidarse sobre la base del resentimiento permanente o la exclusión del otro. La amnistía, concebida desde una visión responsable y equilibrada, puede convertirse en una herramienta para cerrar ciclos de confrontación estéril y abrir espacios para el reencuentro entre venezolanos y venezolanas.
Justicia, memoria y reconciliación como política de Estado
El encargo realizado a la Comisión para la Revolución Judicial y al Programa para la Convivencia y la Paz para la elaboración de esta propuesta legislativa evidencia la voluntad del Estado de abordar este tema con seriedad, profundidad y visión de futuro. Tal como lo expresó la Presidenta Encargada, esta ley debe servir para sanar las heridas dejadas por la violencia y el extremismo, reimplantar la justicia y rescatar la convivencia nacional.
En esa misma línea, la decisión de transformar las instalaciones del Helicoide en un centro social, deportivo, cultural y comercial, orientado al beneficio de las familias policiales y de las comunidades aledañas, envía un mensaje claro: los espacios antes asociados al conflicto pueden resignificarse para la vida, la cultura y la integración social. Ese es el tipo de simbolismo que necesita el país para avanzar hacia una paz duradera.
Movimiento Somos Venezuela: organización, memoria y compromiso político
Esta semana, en el marco del 8vo aniversario del Movimiento Somos Venezuela, tuvimos el honor de participar en una agenda profundamente significativa en la ciudad de Caracas. Junto al Consejo de Política Nacional, nuestra secretaria general Vanessa Montero y los organizadores nacionales de cada estado del país, rendimos ofrenda floral en la Plaza Bolívar, donde se alzó un discurso emotivo sobre los avances del movimiento y la visión estratégica de trabajo para el año 2026.
En ese espacio también se expresó, con firmeza y claridad, el rechazo a cualquier intento de secuestro o vulneración de la institucionalidad del Presidente Nicolás Maduro, así como el respaldo contundente a las acciones políticas impulsadas por la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez. Posteriormente, rendimos honores a nuestro Comandante Hugo Chávez en el Cuartel de la Montaña 4F, reafirmando que la memoria histórica sigue siendo un pilar fundamental de nuestra identidad política.
La sesión especial celebrada en el Concejo Municipal de Caracas y la jornada de formación realizada en la sede nacional del movimiento, donde abordamos la situación actual del país, las estrategias político-sociales y económicas, así como el análisis de las doctrinas de Monroe y el bolivarianismo, ratifican que Somos Venezuela no es solo una estructura organizativa, sino una escuela de conciencia y acción política.
Guayana Esequiba: poder popular y atención directa al pueblo
Desde la Guayana Esequiba, celebramos el fortalecimiento del Sistema de Gobierno Popular y del 1×10 del Buen Gobierno, con la inauguración de la primera Sala del Sistema de Gobierno Popular en la comunidad Hoja de Lata, en Tumeremo. Esta iniciativa, encabezada por el ministro Héctor Silva, el gobernador Neil Villamizar y el presidente de la Corporación Venezolana de Minería, G/D Rodolfo Marco Torres, representa una forma concreta de gobernar con el pueblo y para el pueblo.
La atención integral brindada —ayudas técnicas, medicamentos, dotación educativa, conectividad, cilindros de gas— demuestra que el poder popular no es un discurso, sino una práctica cotidiana. Desde el Movimiento Somos Venezuela, a través de la red de mineros y mineras, acompañamos activamente esta jornada, participando en una gran asamblea junto a los compañeros de El Dorado y Tumeremo, donde hicimos entrega formal de las propuestas discutidas y aprobadas en asambleas previas.
Un llamado al
encuentro nacional
Hoy más que nunca, Venezuela necesita menos confrontación y más diálogo, menos exclusión y más inclusión. La amnistía, el fortalecimiento del poder popular y la organización consciente del pueblo no son caminos contradictorios, sino complementarios. Desde el chavismo responsable, institucional y profundamente humano, debemos seguir apostando por la paz, la justicia social y la convivencia democrática.
Ese es el compromiso que asumimos desde el Movimiento Somos Venezuela y desde cada espacio donde nos corresponde servir a la patria.

