EL COMERCIO, ROSTRO DE LA ECONOMÍA. Un Llamado a la Estabilidad y la Unidad.

El sector comercial no es un ente aislado de la realidad nacional; es, por el contrario, el eslabón final de una cadena compleja y EL ROSTRO QUE «DA LA CARA» AL PUEBLO ANTE CUALQUIER FLUCTUACIÓN. En momentos donde la economía exige certezas, el llamado a LA ESTABILIDAD DE PRECIOS SE CONVIERTE EN UN IMPERATIVO QUE NOS CONVOCA A TODOS, desde el pequeño emprendedor en la comuna hasta los más altos niveles del Gobierno Nacional, Regional y Municipal.
Para abordar esta estabilidad con responsabilidad, es preciso entender la naturaleza del comercio a través de tres variables fundamentales. Primero, el comercio vive de la rotación de sus inventarios con precios regulados, lamentablemente, por «desequilibrios» en los precios que provienen de los problemas estructurales de la economía; un producto estancado es una pérdida para la dinámica comercial. Segundo, la estabilidad real de precios no nace en el anaquel, sino que se gesta desde la producción primaria y se traslada a través de la distribución hasta llegar al local comercial. Finalmente, debemos reconocer que el comercio es el receptor de las tensiones sociales cuando el equilibrio se rompe, siendo el primer punto de contacto con las necesidades y reclamos de la gente.
Sin embargo, no podemos ignorar que las distorsiones de precios no son síntomas aislados. Para resolverlas de manera estructural, ES IMPERATIVO ATENDER LAS VARIABLES MACROECONÓMICAS y los desafíos que enfrenta nuestro Banco Central (BCV). El sector comercial ha sido también testigo y víctima de una guerra económica manifestada en bloqueos, sanciones y medidas coercitivas unilaterales. Una realidad innegable que ha golpeado con dureza la mesa del venezolano y la operatividad de nuestros negocios en los últimos años.
Desde el pequeño emprendedor comunal hasta el mediano y gran comercio, el desafío es compartido. Un pequeño comerciante en su localidad debe navegar estructuras de costos sumamente complejas, lidiando con variaciones de proveedores que tienen su génesis en el origen de la cadena productiva. Cuando un comercio se ve forzado a cerrar, el daño trasciende lo económico: se pierden empleos, se detiene la dinámica económica del entorno y se dejan de percibir impuestos destinados al beneficio colectivo.
El camino es la unión. Hoy, más que nunca, el SECTOR PÚBLICO Y LOS EMPRESARIOS DEBEN CAMINAR DE LA MANO. La paz social y la estabilidad económica dependen de nuestra capacidad para definir reglas claras, ajustadas a la realidad del entorno y que respeten precios justos. Solo así garantizaremos que los productos sigan llegando a los anaqueles para cubrir la demanda de nuestro pueblo.
La estabilidad no es una meta individual, sino un pacto colectivo. Sigamos trabajando para que cada «santamaría» levantada de un comercio sea un símbolo de recuperación, prosperidad y compromiso con la Patria.
GUAYANA PRODUCTIVA EN POSITIVO.
Esta semana conversamos con el Lcdo. Richard Peña, asesor de BIESUR, especialista en Tecnología Digital y Redes Sociales. Tratamos temas relacionados con el uso adecuado de las redes sociales y su impacto en la conducta humana. También se especificó la importancia estratégica del uso de las tecnologías digitales en los negocios actuales para su desarrollo y rentabilidad.
Esto es, Guayana Productiva, en positivo!!
“UNA VISIÓN DE PROGRESO Y FUTURO HACIA UNA REGIÓN MODERNA Y UN PAÍS PRÓSPERO, PRODUCTIVO Y SUSTENTABLE”
Lcdo Yorman
Hernández Sánchez.
Vicepresidente
de BIESUR
