TIBIA ACOGIDA

Las propuestas de Donald Trump para reactivar la producción petrolera en Venezuela recibieron una tibia acogida de los principales representantes de la industria petrolera norteamericana, el pasado viernes salieron de una larga reunión en la Casa Blanca sin ningún compromiso y con más dudas que certezas acerca del faraónico proyecto de Trump para la reactivación económica del país, utilizando el mercado petrolero como punta de lanza, Darren Woods el Ceo de ExxonMobil fue categórico al afirmar que es “imposible invertir” con los marcos legales existentes y más aún -agregaríamos nosotros- con la poca credibilidad del actual gobierno, que es el mismo que dejó Maduro para cumplir sus compromisos. Todo pasa y comienza por las garantías de inversión, no olvidemos que este es el gobierno que expropiaba por cadenas televisivas y expulsaba los inversionistas de manera pública y sin ningún procedimiento. Vale recordar por ejemplo el largo litigio del proyecto aurífero “Las Cristinas” y la empresa Canadiense Crystallex expropiada en el año 2000, que culminó con una sentencia de arbitraje de la CIADI y condenó a Venezuela a pagarle 1.4 mil millones de Dólares más los intereses, llegando a ejecuciones en territorio estadounidense incluyendo la autorización para apoderarse de las acciones de CITGO la principal empresa venezolana refinadora y comercializadora de gasolina en los Estados Unidos. La mayoría de los representantes ven con escepticismo el proyecto, al menos con la rapidez que lo promete Trump, todos alegan que recuperar la producción al menos a los índices más altos de producción de 3.5 millones de Barriles diarios logrados en los 90, requerirán grandes inversiones y largo tiempo por la especialidad del hidrocarburo extrapesado de la principal reserva del país como lo es la Faja del Orinoco. LOS INVERSIONISTAS TAMBIÉN EXIGIERON las debidas garantías para el caso que Trump salga de la presidencia y en Venezuela hubiese cambio de gobierno. La estimación del presidente de 100 mil millones de dólares deberían ser respaldados por la reserva de 303 mil millones de barriles existentes por gran parte de la rivera norte del gran rio. Por lo pronto se anuncia el inicio de los trabajos para la recuperación del sistema eléctrico, que según estudios ha perdidos más del 30% de su capacidad de generación, pero no es solamente la parte eléctrica, la mayoría de los servicios, como la vialidad con más del 80% de deterioro debido a la falta de mantenimiento, o la distribución de agua que según estudios de Provea sólo lo recibe un 33% de la población y de ese flujo el 86% no es apta para el consumo humano por estar contaminada por fallas o inoperancia de las plantas de tratamiento. Es una larga lista de problemas urgentes que debe acometer un proyecto de reconstrucción nacional, algunos románticos hablan de un segundo plan Marshal que permitió la reconstrucción de Europa después de la segunda guerra mundial y que representó solo un diez por ciento de lo que se pretende invertir en Venezuela, como sea que se perfile existen grandes expectativas por la chorrera de recursos de las que goza el país, con todas las dificultades y desgracias hay las suficientes garantías de existir una sana administración para cumplir todos los compromisos adquiridos para el relanzamiento económico. Seguimos siendo el país con las mayores reservas de hidrocarburos en el mundo, sexto en las mayores reservas de gas natural, líder en Latinoamérica en reservas probadas de oro con 162,4 toneladas métricas, 14 mil millones de toneladas de hierro en reservas probadas, 100 mil millones de dólares en reservas de coltán, uno de los diez países con mayores reservas certificadas de diamantes con más de 1.020 millones de quilates, sin contar con carbón, aluminio, bauxita, cobre, níquel, torio, manganeso, feldespato y decenas de otros minerales, 9% de la flora y fauna mundial, dentro de los 10 países con mayores reservas de agua dulce del mundo y 7º en biodiversidad con grandes recursos forestales y el bosque artificial más grande del mundo. Sobran las razones para ser optimistas y pensemos que los obstáculos iniciales de los inversionistas forman parte de sus tácticas de negociación para obtener mayores beneficios. Seguiremos conversando. Claudiozamora06@gmail.com

